Persona escribiendo en un libro abierto, expresión concentrada, en un entorno con poca luz.

¿Porqué contratar un laboratorio de lectura?

No creemos que leer consista únicamente en pasar páginas.

Creemos que leer también es detenerse, observar y hacerse buenas preguntas.

Pensamos que una buena conversación puede ser tan importante como un buen libro.

Y que, a veces, un álbum ilustrado plantea cuestiones filosóficas con más claridad que un tratado de quinientas páginas.

Nos gusta complicar las respuestas fáciles.

Y desconfiamos un poco de las actividades que terminan justo cuando empiezan las preguntas interesantes.

Creemos que las bibliotecas y las escuelas son mucho más que edificios: son lugares donde las personas aprenden a pensar con otras personas.

Defendemos la lectura como un derecho cultural y la conversación como una forma de ejercerlo.

Nos interesan menos las respuestas correctas y más las preguntas que merecen la pena seguir haciéndose.

Porque, al fin y al cabo, un laboratorio no existe para confirmar lo que ya sabemos, sino para descubrir lo que todavía no habíamos imaginado.

Trabajemos juntos

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Trabajemos juntos *